Yo no sé en el resto de España, pero yo no recuerdo haber celebrado
nunca la bienvenida del
nuevo curso escolar y menos como lo hacen en Bulgaria. Aquí es como si
fuera un gran evento.
Los alumnos compran flores e incluso no es raro ver al cura de la iglesia ortodoxa
diciendo unas palabras ante el micro, o incluso cantando ese tipo de música que
escuchamos cuando vamos a misa. También en algunos barrios se hace una pequeña fiesta.
El alcalde, el
director del colegio y el cura
hablan. También hay un presentador,
un técnico de sonido que
se encarga de la música,
banderas y globos con
los colores de Bulgaria, algunos jóvenes de los barrios cantan, y los grupos de danza folklórica hacen bailes.
Ya que nosotras pertenecemos a un centro de juventud en la ciudad,
solemos participar en este tipo de eventos. Damos publicidad y alguna información sobre quién somos y hacemos contacto con los más pequeños jugando con ellos o por ejemplo con
actividades como pintarles la carita. Es bonito tener este tipo de contacto con la población local. Los niños son muy lindos, y la gente siempre te mira con curiosidad al saber que eres de otro lugar. Incluso aquellos que saben español se acercan a ti con
timidez para decirte al menos “Hola”. También te empiezas a
encontrar con gente que has conocido durante los 4 meses anteriores, lo cual es
muy reconfortante.
Siguiendo con el tema del contacto local, una de nuestras mentoras, Penka, nos invitó este domingo a la villa donde nació ella y
donde viven sus padres para pasar
un día con su familia.
Aquí es muy común que la gente que vive en las ciudades,
también tengan casa (ya sea de ellos, o de sus familias) en los alrededores de
la ciudad. Suelen plantar verduras y frutas en su propio huerto y tener animales. Lo cual es mucho más
sano que todo lo que comemos actualmente manejado por las grandes industrias.
(A mi forma de verlo, claro).
La villa a la que fuimos se encuentra a 35 minutos de Lovech. Hay
bastantes casas que han sido abandonadas y puedes ver una gran concentración de gitanos.
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| Resistencia |
Penka nos ha presentado a sus padres, y su hermana. Hemos comido en una
de esas casas que siempre te recuerdan a tu abuela. He visto cosas como hacer
café turco con una de esas resistencias y cocinar en una de esas cocinas
antiguas como la que se ve en la foto. La verdad es que la familia ha sido
adorable con nosotras. La comida estaba buenísima, la madre nos ha enseñado el
huerto y los animales y nos ha dado tomates, pimientos y huevos recién
recogidos de su tierra.
Creo que es la manera perfecta de conocer realmente el sitio en el que
estás.
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| Cocina antigua |
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| Huerto |
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| Bulgaria es un país muy bonito pero a veces la gente no tiene ninguna considreación con lo que le rodea. |
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| Puente de máxima seguridad |
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